miércoles, 2 de septiembre de 2009

I

Era una tarde de otoño, exactamente el quinto otoño desde que me mude a Dawn. Las hojas caian suavemente y la ciudad cubierta por un aire taciturno me envolvia. Caminaba muy lento las ocho cuadras que separan mi casa de la parada del colectivo que me llevaban a la universidad... los rostros de las personas pasaban, tan familiares y tan ajenos. Otra vez tenia un dia de esos que pasan en camara lenta, como si fuera un capitulo repetido de mi propia vida.
Parecia una falsedad total eso de que ya fuera una persona mayor para vivir sola y que las cosas que habian acompañado mis primeros 15 años de vida siguieran ahi: la plaza, los vecinos, los exactos mismos baches de la vereda. Y estaba inmersa en estos pensamientos cuando el 60 doblo la esquina.
Le sonrei al chofer como todas las mañanas y como todas las mañanas me saludo de vuelta con una especie de ladrido indescifrable y camine hasta el fondo del colectivo para apoyar mi cabeza en el exacto mismo vidrio de siempre, exactamente dos ventanillas antes de la puerta de atras.
"Remember" le ponia la banda sonora a este momento de mi vida y deswpues fue vivaldi... pero hoy habia algo distinto... sentia algo quemandome en la parte de atras de la nuca, esa sensacion que se tiene cuando a uno lo miran con insistencia. Disimuladamente me di vuelta para ver si mis sospechas estaban fundadas... pero al mismo tiempo me di cuenta de que debia bajar en la esquina asi que no pude presar atencion a nada mas.
La misma escena se repitio todas las mañanas a las distintas horas que tomara el colectivo hasta que una tarde de sabado...

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